El partido desde el banquillo

By aalaez

Todos los futbolistas queremos jugar todos los partidos posibles, y sobre todo los importantes. Sin embargo, verlo desde el banquillo no está tan mal. Ya sabía que este partido no iba a jugarlo, así que venía concienciado de casa y me dispuse a disfrutar del partido con mis compañeros.

El primer tiempo jugamos muy bien en defensa, y así lo comentábamos todos los del banquillo, y también Rafael Delgado, que de vez en cuando nos venía a hacer una visitilla porque decía que se aburría. Como El Míster estaba en el campo, y la ausencia de goles empezaba a hacer mella en nuestro ánimo, decidimos jugarnos a los chinos quién debía de hacer de entrenador mientras nuestro míster estuviera fallando, digo jugando. Pero como no teníamos nada con lo que jugar, desechamos la idea. Afortunadamente, al minuto siguiente el línier señaló un fuera de juego que no era y empezaron a caer monedas, pelotas de papel, garbanzos, cabezas de cochinillo… Así que como ya teníamos con qué jugar, lo hicimos, pero llegó el descanso antes de que pudieramos proclamar un vencedor.

En el descanso, a parte de la charla de rigor sobre el esfuerzo, el entrenador dictó los cambios que pensaba hacer:

- Oso por Taravilla, Rábago por Araujo, y Tagle por Villalobos.

- No, no saques a Villalobos – respondimos todos los del banquillo

- ¿Y eso por qué?

- Porque sus orejas no nos van a dejar ver el partido

- Está bien, pues Tagle por Suárez

Y así salimos en la segunda parte, según pasaban los minutos, nos poníamos más nerviosos y ni siquiera nos acordamos de la partida de chinos. Y así estuvimos más de media hora, hasta que Panes hizo un centro genial hacia Tagle, que lo convertía en un golazo. Mientras el balón estaba en el aire, me pareció ver a Juan Ornosa, nuestro grandísimo entrenador, farfullando algo que parecía un conjuro o una predicción, pero supongo que sería mi imaginación, porque si tuviera poderes, los podría haber usado en el minuto uno, y ahorrarnos una hora de sufrimiento. Aunque a decir verdad, casi mola más así, que la emoción es la salsa del fútbol.

Pero esto no había acabado aún, no. Ahora éramos 10 contra 12, porque Villalobos, que no quería perder su pelo, comenzó a intentar meterse un gol en propia meta. Nuestro míster miró hacia el banquillo con una mirada que venía a significar: “Os voy a matar por no haberme dejado cambiarlo en el descanso”. Por fortuna, todo salió bien, y ahora estamos en cuartos de la copa.

5 comentarios para “El partido desde el banquillo”

  1. Juan Ornosa Dice:

    El próximo partido no convoco a Villalobos, que se quede en la grada y así vereis perfectamente el partido

    xDDD

    Lo que me he reido….

  2. Rafael Delgado Dice:

    Jajajajajajaja, aquí hay mucho nivel chavales!!!! Estoy por deciros de hacer una web de bromas o textos en plan comercial con publicidad pa q la gente nos de unos durillos :p

  3. carlos10villalobos Dice:

    Ja, ja, ja, jaaaaaaaaa, me he partido el culo a base de bien, ja, ja, jaaaaa… La verdad es que intenté meterme ese gol en propia, pero es que soy tan malo… XDDDD
    Muy bueno, me ha encantado el artículo. ;)

  4. Pablo Romano Dice:

    “decidimos jugarnos a los chinos quién debía de hacer de entrenador mientras nuestro míster estuviera fallando, digo jugando”

    ¡Qué desliiiiiiiiiiiz! :D

  5. aalaez Dice:

    Es que no me funcionaba la tecla de borrar… :P

    Me alegro de que os haya gustado mi crónica. :)

Escribe un comentario